Libro_libreta (lo queremos todo). #Abundancia_contrato cultura_vida

Tres títulos:

Libro_Libreta.

Todas estas mujeres que ves aquí arriba hemos escrito un Libro_libreta. Lo hemos llamado así porque deseamos que siga siendo escrito, pintado, garabateado. Lo hemos editado con páginas de libreta y de libro. Por aquí iremos fotografiando sus páginas.

(lo queremos todo)

«Quererlo todo» nos pareció una buena consigna para hacer conjugable un contrato cultural fecundo entre obra y vida. En las asambleas donde nos hablamos para escribirnos, nos dijimos que solo ibamos a atender a lo que era vital para cada una. Es violento, hacer obra con otras de lo que solo para ti, es importante. Demasiado frecuentemente lo que necesitamos, deseamos hacer, no lo ponemos en el centro. No lo atendemos.

#Abundancia_contratocultura_vida.

En este Libro_libreta lo hemos hecho. Y te lo queremos hacer llegar. Bien porque estás nombrada o nombrado, porque hemos usado ya algunas de tus palabras y queremos hacértelo saber, bien porque justamente aún no estás.

¿Quién eres tú? Solo tú lo puedes decir. Para la abundancia no se trata de atesorar identidades. El tesoro es la vida. Toda. La verdad, no la que tienes, la verdad que puedes ser.

Si para nuestro Libro_libreta estás dispuesto a no ser cualquiera, sino unas palabras que nos vengan de vuelta, avísanos, escríbenos y te haremos saber cómo y cuándo podremos hacerte llegar nuestra Abundancia. En el solsticio de invierno comenzamos nuestro reparto.

(Llamamiento uno) #Abundancia_contrato cultural_vida.

Hola soy Eva, mi oficio es trabajar con el lenguaje (hablar, escribir, editar). El Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana, me ha concedido una residencia de mediación cultural en el Centro del Carmen Cultura Contemporánea (cccc). Durante seis meses hasta septiembre de 2019 trabajaré allí. En la mediación, los museos acogen a artistas, educadores, productores culturales para la realización de actividades que animen a personas cualquiera a «hacer museo», a ser más que público, espectador o receptor pasivo.

En la propuesta que presenté a convocatoria pública, bajo título «Abundancia: contrato cultural y cuidado de la vida», parto del convencimiento de que mucho de lo que somos no lo contamos. No cuenta. La cultura y el arte convenimos que son escasos. Hasta el punto de que casi nadie cree tener la responsabilidad de producir obra cultural o artística. Por edad, salud, recursos materiales, género, clase, orígenes diversos, asumimos la exclusión de demasiadas personas de la cultura. Hemos aprendido a obviar saberes, frustrar talentos. ¿Podríamos cultivar ahora otra atención?

En mi caso, soy incapaz de suscribir un contrato cultural tan mísero. Asumir ese empobrecimiento, esa imposibilidad de aportar, contradice mi experiencia del mundo que encuentra «abundancia». Cuando abrimos el marco logramos apreciar que el tesoro del mundo es la vida. Toda. Vida abundante en tanto revierte toda exclusión. Justo, mirado de cerca, el gesto artístico acoge nuestra pura necesidad de lo que aún no existe. Por eso, me parece tan grave, negarnos a ver la cultura, el arte, como producción de obra al alcance de cualquiera.

Llamo, por tanto, a ocupar los espacios artísticos para trabajar lo más nuestro. Sea lo que sea. Dar algo que siendo lo más mío, será también lo que me conecte con cualquiera… ¿Cómo hacerlo?

  1. Encontrándonos para hablar de qué podrías hacer en el Centro del Carmen.
  2. Buscando entre lo que guardas, escondes, pospones… materiales (cuadernos, fotos, tejidos…) sobre los que «ponerte a la obra».
  3. Dándonos otra atención y otro cuidado, recuperar para «resentir» lo que para ti es importante. Y escoger con quien comenzar a compartirlo.
  4. Apreciando los vínculos, la compañía. Conformando unas unidades de cuidado con personas cercanas, queridas; y yo misma, si te sirvo. Tirar de mí para ese proceso de hacer «lo tuyo», que irá siendo «nuestro».
  5. Re-significando lo íntimo, liberándolo progresivamente, soltando lo que «contenemos» a quienes están dispuestas a atenderlo. Cuidándonos para darnos. Poco a poco, tranquilamente.
  6. Asistiendo a algunas de las asambleas que realizaremos en el Centro del Carmen, fechadas, en principio los sábados 23 de marzo, 13 de abril, 25 de mayo y 29 de junio. Esas asambleas nos marcarán el latido colectivo. (Una de las propuestas que escribí en el proyecto, contemplaba la posibilidad de escoger de lo allí hablado, algunos textos que dejar impresos. Acabar construyendo un archivo común, quizá ¿un libro? con las palabras y materiales que no han sido leídas, miradas, escuchadas en un museo).

Cuéntame qué te dice todo esto. Utiliza la opción de comentarios de este mismo blog (en privado si así lo deseas).

Quedo a la espera.